"Gordon Craig y la desaparición del actor"
Gordon Craig entra dentro de los artistas más polémicos, controvertidos e interesantes del siglo XX . Quizá fuese uno de los primeros en atisbar que algo estaba fallando en la puesta en escena de la época. El primero en no conformarse y en augurar que la vorágine capitalista occidental haría cambiar la dirección del teatro hasta su propia extinción. Como pasar del oficio del teatro a la explotación industrial desmedida del mismo. Sin medias tintas. Desaparición del arte, aparición del arte industrial de masas. Casi ningún contemporáneo de Craig habla bien de él, es más , Craig siempre tuvo la fama de ser un artista inconformista y con una personalidad bastante difícil de tratar. Todo esto es cierto. Pero también es cierto que fue una de las personalidades del siglo veinte que se atrevió a mirar en el fondo de la escena, y bajo una crítica contundente y necesaria se atrevió a proponer nuevas líneas de investigación.
Hacia la destrucción del actor...
Craig propone devolver al teatro todo su carácter ritual y divino, y para eso, propone eliminar al mismo actor. En su libro "Del arte de hacer Teatro" Craig compara el arte de la interpretación con otras artes como la pintura o la música. Enuncia que estas dos artes, la música y la pintura, se rigen por leyes científicas en las cuales ningún "accidente" puede estropear la calidad de la obra. Bien, en el arte de la interpretación el hombre y su caprichosa naturaleza son los materiales con los que se trabaja. Es difícil establecer leyes para ordenar este material, para controlar lo incontrolable.
[...] La pasión desbocada se ha adueñado de la expresión del actor . Se mueve y se transforma, se sacude y gira, es perseguida por la emoción que va de la frente del actor, por entre sus ojos, y baja a su boca; ahora él está por completo a merced de la emoción y grita : ¡ Haz conmigo lo que te plazca! Toda su expresión parece un tumulto disparatado, ¡vedla! nada sale de la nada."
Gordon Craig "Del arte del Teatro"
Recapitulando, el hombre como material artístico, es impreciso, y esta sometido cada segundo a múltiples accidentes por lo que no es válido, y la interpretación, nunca podrá ser un arte. Ante esta visión completamente extrema y catastrofista del asunto Craig nos propone recuperar el concepto de títere.
Hacia la supermarioneta...
"Hablar de un títere con la mayoría de hombres y mujeres es como provocarles una risa tonta. Inmediatamente piensan en los hilos, piensan en las manos rígidas y en los movimientos convulsos; me dicen que es un pequeño muñeco divertido. Pero déjeme que le diga algunas cosas sobre estos títeres.Déjeme decir que son descendientes de una noble familia de imágenes, imágenes que fueron hechas a semejanza de Dios, y que hace muchos siglos estas figuras tenían un movimiento rítmico y no convulso; no precisaban de hilos que los sostuvieran [...]
El títere en otro tiempo tuvo una forma mucho más espléndida que la suya. [...] En Asia está su primer reino. En las orillas del ganges le construyeron su casa, un vasto palacio que se elevaba columna a columna en el aire y descendía columna a columna de nuevo hacia el agua [...] Sólo en las frescas y privadas habitaciones de este palaciolas veloces mentes de sus asistentes se revolvían incesantemente. Algo estaban haciendo que le pudiera agradar , algo para honrar el espíritu que les había dado la vida, y entonces un día , la ceremonia.
En esta ceremonia él tomó parte; un celebración una vez más para alabar la Creación."
Gordon Craig "Del arte de hacer teatro"
Craig nos propone recuperar la idea de representación sin interferir en ella como seres humanos que somos, sin interferir al menos directamente. Esto es; devolver a los títeres, que son representaciones del ser humano, su carácter puramente sagrado, su origen. Quitarnos del medio y construir símbolos. Y para él el teatro debería ser una obra artística estructurada en base a una escenografía, música y supermarionetas. Estamos pues asistiendo a una concepción de teatro algo estática en su apariencia pero sin duda interesante. Los más parecido a las instalaciones artísticas, a las performance en las que no hay actores, y al arte contemporáneo.
Quizá pudiera tener razón en todo, Quizá pudiera estar cansado de que la interpretación y el teatro sea un desfile de narcisos y sólo eso. Quizá el ser humano este sobrevalorado. No lo sé. Pero sus palabras sin duda me hacen hacerme preguntas; ¿Por qué esa necesidad de volver a lo sagrado? ¿Hemos dinamitado todo lo ritual mediante el capitalismo? ¿Hemos hecho del capitalismo un ritual?¿Cuál es el origen de la palabra ritual? ¿Podría existir el teatro sin actores? ¿Podría existir el teatro sin seres humanos? ¿Podría existir sin lo sagrado, lo divino? ¿Qué entendemos hoy por sagrado?
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