El retorno

Mira el cielo,
allí es de dónde venimos  y allí volveremos,
mientras hijo tranquilo,
todos vivimos en pecado,
no dejes que ello te impida caminar,
desconfia de aquellos que predican paz,
desconfía de los que a cambio de limosna
te quitarán todos tus pecados, pues es
falsa ilusión y lleva al hombre a la destrucción,
el perdón que venden es un lebrel del infierno
vestido de santidad envenenada.

Camina con ligereza, levanta tu vista,
abraza a los ángeles pues no todo es como parece,
no esperes encontrarlos en las nubes vestidos con túnicas y arpas,
los ángeles ya están aquí, abrazarles y baila con los demonios,
también sus pasos son sabios.

Pero cuidado con confundir los elevados vuelos del alma con
las tretas de las bestias ansiosas de luz .
Te esperarán monstruos y pruebas,
tentaciones mortales que habrás de sortear con las armas que ya tienes.

Afila bien la espada, calienta el corazón guerrero y adéntrate en el umbral.
Allá  todo se volverá confuso y siniestro, tal vez quieras volver, pero será tarde.
Sigue hijo mío, lucha paso a paso, no tengas miedo y avanza en la oscuridad,
pues después de la oscuridad te espera la luz y el grial, y cuando te encuentres con Dios,
ten cuidado,  has de estar preparado para sostenerle la mirada y te has de guardar de no cegarte con su luz . Inclínate ante él.

Y ahora vuelve a casa, honra lo recibido. Y cuídate al volver. También te esperarán pruebas, pero
hay aliados que te estarán esperando y que te ayudarán. Confía hijo. Vuelve al mundo y lucha con tus nuevas armas.

Comentarios

Entradas populares