Notas al hilo de Hambre, locura y genio...
Ayer tuve el gran privilegio de poder asistir a esta interesante y necesaria propuesta dirigida por Juan Carlos Corazza enmarcado en el proyecto que desde hace algún tiempo viene desarollando con el Teatro de la Reunión, una manera humana y viva de entender el Teatro, una manera de promover el encuentro y el diálogo íntimo entre el público y lo que se cuenta en el escenario, diálogo que muchas veces se pierde entre la pretenciosidad de los grandes formatos o la banalización de los microformatos que tan de moda están últimamente.
Meterse con Strindberg no es fácil, las obras del autor sueco presentan una brillantez difícil de representar. Un elenco valiente y sin miramientos bucea en lo más recóndito de sus textos y con gran avidez encarnan sus personajes. Personajes crueles, enfermos, descarnados y tremendamente humanos nos convocan a escucharles. Su testimonio de vida es un canto a la misma ofreciendo con generosidad su tragedia al público. Una jauría de lobos hambrientos destrozándose entre sí poco a poco, devorándose en cada palabra, a cada gesto un zarpazo y un mordisco, y sin embargo en ocasiones hay un extraño humor, incómodo y necesario que nos recuerda lo tremendamente absurdos y crueles que podemos llegar ser nosotros mismos.
Solemos decir que vivimos en un tiempo loco y cruel, injusto y quebradizo, sin embargo el propio Strindberg escribía esto en un poema;
¡Poetas! ¿Todavía llorando por ideales perdidos? ¡Tienen todas sus épocas su idea propia del mundo , la tenemos nosotros sobre la realidad!
Cada época tiene sus retos y tareas. En Hambre y Locura se trabajan "Crédito y débito" y "El Pelícano" y en ambas historias nos encontramos personajes atravesados por situaciones de necesidad extrema y que sencillamente parecen no poder evitar morder, destrozar y devorar. No pueden evitarlo en absoluto. Conmueve verles humanos, frágiles y necesitados, endurecidos por los rigores de la vida y enloquecidos por las circunstancias, hambrientos de luz y calor. Y aún así desesperados y atrapados. Un trabajo brillante, conmovedor y que nos pone delante del espejo lo más oscuro del ser humano sin ánimo de criticarlo. Exponiéndolo con total generosidad. Hay en todo esta propuesta una atmósfera extraña, que envuelve y ayuda a entrar en otro tipo de código más sutil y misterioso. Asistir a la experiencia de Hambre, locura y genio es como si de alguna manera Strindberg saliera de la tumba para enseñarnos esa oscuridad nuestra, íntima y no escuchada, casi relegada en estos tiempos de sonrisa feliz y en el que no está bien visto y hay poca costumbre de encarnar aquellas emociones, sentimientos o pensamientos más oscuros de nosotros mismos.
Gracias a Juan Carlos Corazza y a todo el equipo del Teatro de la Reunión , gracias a ese elenco maravilloso y valiente hasta la médula; Son Ana Gracia, Manuela Velasco, Tamar Novas, Paula Soldevila, Pepe Lorente, Inés Higueras, José Gimeno, Raúl de la Torre, Laura Díaz , Manuel Chacón y Pilar Bergés.
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