El fantasma de la violencia
"Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Basta ya, oh príncipes de Israel! Dejad la violencia y la rapiña. Haced juicio y justicia; quitad vuestras imposiciones de sobre mi pueblo, dice Jehová el Señor."Ezequiel 45:9
No deja de ser curioso que el pueblo judío que ha sido uno de los pueblos más oprimidos y castigados a lo largo de la historia sea el que ahora mismo, en pleno 2014, este protagonizando una
de las mayores masacres de la última década. Más de 600 muertos caen ya en sus espaldas y no parece importarles. Me pregunto cuanta sangre se derramará en legitimidad de la defensa propia.
"En nombre de defender mi pueblo que ha sido tan cruelmente castigado, yo me erijo castigador, y ahora la sangre la derramo yo, porque tengo derecho a ello." Peligroso resorte el que parece estar funcionando tras los cañonazos. Una cuestión delicada. Se confunde la defensa propia con el orgullo histórico y generacional. No es una cuestión de necesidad sino de ajustar cuentas. De alguna manera el temible fantasma que les ha sobrevolado desde sus tiempos más oscuros parece empezar a sacar las garras ahora más que nunca. Y yo me pregunto, ¿Que pasa? ¿No aprendimos nada del barbero de la Shoah? ¿O del niño cantor? ¿ De aquellas sonrisas en blanco y negro que Lanzmann nos dejó como terrible herencia no ha quedado nada? ¿ Tan sólo una gran herida que exige su sangre? ¿de verdad es sólo eso? ¿tan simple como eso? ¿Sangre?
"Tienen que morir y sus casas deben ser demolidas. Ellos son nuestros enemigos y nuestras manos deberían estar manchadas de su sangre. Esto también se aplica a las madres de los terroristas fallecidos" Ayelet Shaked, miembro del parlamento israelí, diputada del partido ultranacionalista Hogar judío.
¿Les suena el discurso? Es un desastre que tras años de aprendizaje y estudio acerca del holocausto, sean ellos precisamente los que estén asesinando impunemente por una cuestión de orgullo histórico. Crímenes de guerra. Y es que tantas heridas y tantas muertes no pueden tener justificación, ni antes, ni ahora. De lo contrario el castigado se convertirá en el castigador. Y toda memoria y sensibilidad quedará sepultada. Se que una terrible sombra sobrevuela el pueblo judío. Pero en estos momentos más que nunca debemos recordar la Historia. Debemos volver a Auschwitz una vez más. Visitar a los muertos y respetarlos. Honrarlos, recordar los viejos trenes, las cámaras de gas, recordar todas las víctimas. Toda la sangre derramada. Y si recordando toda esa sangre se derrama más sangre es que no hay respeto a lo que pasó entonces. Que al menos tantas muertes sirvan para algo. Que no sean en vano. Las mismas balas que usaron contra ellos son las que están ardiendo ahora en los cañones. Basta ya de tanta muerte.
Como dice Paul Celan;
"Negra leche del alba la bebemos al atardecer
la bebemos a mediodía y en la mañana y en la noche
bebemos y bebemos
cavamos una tumba en el aire, allí no hay estrechez
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer, en Alemania tus cabellos de oro Margarete
lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus
mastines
silba a sus judíos, hace cavar una tumba en la tierra
ordena; tocad para la danza
Negra leche del alba, te bebemos de noche
te bebemos en la mañana y al mediodía te bebemos al atardecer
bebemos y bebemos
Un hombre habita en la casa, juega con las serpientes, escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita cavamos una tumba en el aire no
se yace estrechamente en él
Grita cavad unos la tierra más profunda y los otros cantad sonad
empuña el hierro en la cintura lo blande sus ojos son azules
cavad unos más hondo con las palas y los otros tocad para la
danza
Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía y la mañana y al atardecer
bebemos y bebemos
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita él juega con las serpientes
Grita sonad más dulcemente la muerte la muerte es un maestro
venido de Alemania
grita sonad con más tristeza sombríos violines y subiréis como
humo en el aire
y tendréis una tumba en las nubes no se yace estrechamente allí
Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos a mediodía la muerte es un maestro venido de
Alemania
te bebemos en la tarde y la mañana bebemos y bebemos
la muerte es un maestro venido de Alemania sus ojos son azules
te hiere con una bala de plomo con precisión te hiere
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
azuza contra nosotros sus mastines nos sepulta en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro venido
de Alemania
tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita"
Despierta, Israel;
- Aire de montaña cristalino como el vino
- y aroma de pino
- vuelan con el viento de la tarde
- con sonidos de campanas
- Y cuando se duerme el árbol en la piedra
- presa de tu sueño
- la ciudad que solitaria esta
- y en su corazón una muralla
- Estribillo:
- Jerusalén de oro
- y de bronce y de luz
- Oh, de todas tus canciones
- soy violín
- Donde hubo pozos de agua
- la plaza del mercado vacía está
- y nadie visita el monte del templo
- en la Ciudad Vieja
- Y en las cuevas de piedra
- lloran vientos
- y nadie viaja al mar muerto
- por el camino de Jericó


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