De perder

La vida les pasó por encima, al final del camino, más cansados,

más doloridos, y algo más sabios, aunque sin saber muy bien como cuando o por qué,

todo aquello también se perdería.

Quedarían los gestos y las lágrimas como testimonio de una vida.

Tal vez ciertos sentimientos y pasiones remoloneando  en el aire

como remolonean las hojas secas del otoño.

Puede que algún día se miren de nuevo al espejo

con ojos nuevos y los latidos que perdieron ayer

son los corazones que ganarán mañana.

Tenían tanto y lo perdieron todo.

Pobre de aquel que se cobije en la sombra de lo que  posee

pues algún día todos perderemos todos, incluso la vida.

Bailemos mientras este misterioso baile y seamos felices

y cuando venga la peregrina vieja a visitarnos,

ofrezcámosle una copa de vino  y nuestros más suculentos

manjares.

Comentarios

Entradas populares