De la libertad
Esclavos de la libertad, vigilad bien vuestros caballos,
o llegaréis al final del camino con una mula maltrecha,
Diferenciad entre vicio y placer,
lo uno encoje y destruye, y lo otro ensancha y libera,
distinguid entre la piel enfebrecida y enferma y la piel entregada y cálida,
sabed que no es amor bueno aquel que nos ata y anula,
pues en la casa de la libertad reposa el arte de decidir.
Elegid pues la libertad, siempre.
Si un día os olvidáis de la duda y el arte de elegir, retroceded,
alguien habrá elegido ya por vosotros.
vigilad vuestras tempestades y nunca dejéis el timón a la deriva.
Perderlo eso es perder todo.
o llegaréis al final del camino con una mula maltrecha,
Diferenciad entre vicio y placer,
lo uno encoje y destruye, y lo otro ensancha y libera,
distinguid entre la piel enfebrecida y enferma y la piel entregada y cálida,
sabed que no es amor bueno aquel que nos ata y anula,
pues en la casa de la libertad reposa el arte de decidir.
Elegid pues la libertad, siempre.
Si un día os olvidáis de la duda y el arte de elegir, retroceded,
alguien habrá elegido ya por vosotros.
vigilad vuestras tempestades y nunca dejéis el timón a la deriva.
Perderlo eso es perder todo.
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