Análisis de "Doña Perfecta" de Galdós...
Pepe Rey llega al pueblo Orbegoso con la intención de casarse con su prima por orden de su padre. Al llegar al pueblo le recibe un vecino del mismo, su tía Doña perfecta y Don Inocencio, el sacerdote del pueblo. Allí Pepe Rey se dará cuenta de las diferencias más que plausibles con el resto de habitantes del pueblo. Su tía al conocer la idiosincrasia de su sobrino intentará por todos los medios evitar que Pepe pueda casarse con su hija Rosario. Incluso si esto supone matarle.
La obra de Galdós trata temas como el autoengaño, la tradición, la superstición, la manipulación, la violencia la religión y el miedo.
A lo largo de la obra vemos como todos los habitantes de este misterioso pueblo necesitan constantemente verse a ellos mismos como seres honorables, perfectos , justos y piadosos. Vemos que su realidad no es así y tratarán de defenderse con violencia si es necesario ante cualquiera que pretenda romper su burbuja de autoengaño. Burbuja construida con mentiras enmascaradas de tradiciones y superchería. El cura del pueblo sabe muy bien sembrar mediante sus disquisiciones teológicas el miedo y la superstición entre los aldeanos con tal de manipular a su antojo las creencias de todos los habitantes de Orbegoso. creencias antiguas y extremadamente doctrinarias para la propia época.
El conflicto dramático esta alimentado de dos fuerzas muy poderosas encarnadas en distintos personajes.
Por un lado está operando la fuerza de la tradición, de lo antiguo y caduco, de lo que está impuesto. Todos estos personajes viven más en el terreno del idealismo y los sueños que en la propia realidad. Como representantes de esta fuerza destacan Doña Perfecta, Don Inocencio o Cabayuco.
Por otro lado está operando la fuerza de las corrientes nuevas de pensamiento progresista muy relacionado con los avances científicos de la época. La fuerza de la razón y la ciencia representada por Pepe Rey.
Tenemos pues el conflicto servido. La razón y lo nuevo frente a la superstición y lo viejo y caduco. El objeto de conflicto recae en el personaje de Rosario. Pepe Rey quiere casarse con ella y salvarla del pueblo y sus tradiciones mientras que Doña Perfecta la quiere para ella y evitará a toda costa su casamiento con el joven progresista.
La obra, impregnada de realismo galdosiano, sigue el esquema de las grandes tragedias griegas. Existe un factor desencadenante ( la llegada de Pepe Rey al pueblo ) dos fuerzas que alimentan el principal conflicto y un objeto de conflicto. Galdós sigue pues la leyes dramáticas enunciadas por Aristóteles en su poética.
La versión y dirección de la pieza corresponde a Ernesto Caballero, el cual utiliza una forma de representación puramente simbolista, llenando el espacio con metáforas para trasmitir atmósferas sugerentes a la imaginación del público. Hace uso del coro griego para ayudar a entender y contextualizar al público. Las tres Trollas son personajes extradiegéticos y a la vez intradiegéticos. En algunas partes de la obra acompañan la acción dramática funcionando como coro narrador, (vemos claramente en esta referencia como Ernesto Caballero ha seguido fielmente las formas de representación escénica que describía Galdós). En otras partes sin embargo no se salen de la historia para narrarla sino que participan en ella activamente.
La bella metáfora de las Trollas nos remite necesariamente a la mitología griega. Es inevitable la relación entre estas y las parcas. Los tres personajes aparecen tejiendo y entonando cantos fúnebres y siniestros, a la vez que narran lo que está sucediendo en la historia. Sin duda las intenciones del director no sólo fueron completamente fieles a la pieza dramática de Galdós sino que también amplificaron el mensaje del mismo.
En cuanto al ritmo, las transiciones entre escena y escena y los procesos de los personajes hacen que lo que ocurra en el escenario tenga peso y por tanto se necesite de tiempo para procesar y entrar en el imaginario propuesto por el director madrileño. Estamos pues ante un ritmo lento, pausado y con una elipsis importante al final de la obra.
Las interpretaciones se desarrollan de manera realista y probablemente siguiendo las líneas naturalistas de Stannislavski durante toda la obra. No hay rastro de distanciamiento brechtiano sino más bien todo lo contrario, intentos constantes por medio de distintos dispositivos teatrales para hacer entrar al público en la acción dramática.
En cuanto a la escenografía, menos es más. El trabajo escenográfico desarrolla las líneas propuestas por Peter Brook y Grotowski entre otros, al utilizar el escenario de manera comedida y sencilla. Cuando sencillez no significa falto de complejidad. El escenario entero está forrado de una viejo estampado de colores apagados y líneas anticuadas, dicha decisión no hace sino aumentar y ayudar a entender el conflicto dramático propuesto. La utilización de las nuevas tecnologías está también presente en esta pieza utilizando video proyecciones en momentos clave de la obra para ayudar a crear una atmósfera determinada.
El maquillaje y vestuario mantienen una línea realista que ayudan al espectador a “meterse” en la historia. La iluminación es utilizada de forma naturalista en ocasiones y de forma expresionista en otros momentos. Por ejemplo al principio de la obra se utilizará una luz blanca con algunas banderas para simular una ventana en un tren. En este caso vemos como la luz se utiliza para imitar y recrear la realidad en la escena. En otros momentos la luz es utilizada de una forma más expresionista cuya función es enfatizar un estado de ánimo de un personaje.
La obra de Galdós trata temas como el autoengaño, la tradición, la superstición, la manipulación, la violencia la religión y el miedo.
A lo largo de la obra vemos como todos los habitantes de este misterioso pueblo necesitan constantemente verse a ellos mismos como seres honorables, perfectos , justos y piadosos. Vemos que su realidad no es así y tratarán de defenderse con violencia si es necesario ante cualquiera que pretenda romper su burbuja de autoengaño. Burbuja construida con mentiras enmascaradas de tradiciones y superchería. El cura del pueblo sabe muy bien sembrar mediante sus disquisiciones teológicas el miedo y la superstición entre los aldeanos con tal de manipular a su antojo las creencias de todos los habitantes de Orbegoso. creencias antiguas y extremadamente doctrinarias para la propia época.
El conflicto dramático esta alimentado de dos fuerzas muy poderosas encarnadas en distintos personajes.
Por un lado está operando la fuerza de la tradición, de lo antiguo y caduco, de lo que está impuesto. Todos estos personajes viven más en el terreno del idealismo y los sueños que en la propia realidad. Como representantes de esta fuerza destacan Doña Perfecta, Don Inocencio o Cabayuco.
Por otro lado está operando la fuerza de las corrientes nuevas de pensamiento progresista muy relacionado con los avances científicos de la época. La fuerza de la razón y la ciencia representada por Pepe Rey.
Tenemos pues el conflicto servido. La razón y lo nuevo frente a la superstición y lo viejo y caduco. El objeto de conflicto recae en el personaje de Rosario. Pepe Rey quiere casarse con ella y salvarla del pueblo y sus tradiciones mientras que Doña Perfecta la quiere para ella y evitará a toda costa su casamiento con el joven progresista.
La obra, impregnada de realismo galdosiano, sigue el esquema de las grandes tragedias griegas. Existe un factor desencadenante ( la llegada de Pepe Rey al pueblo ) dos fuerzas que alimentan el principal conflicto y un objeto de conflicto. Galdós sigue pues la leyes dramáticas enunciadas por Aristóteles en su poética.
La versión y dirección de la pieza corresponde a Ernesto Caballero, el cual utiliza una forma de representación puramente simbolista, llenando el espacio con metáforas para trasmitir atmósferas sugerentes a la imaginación del público. Hace uso del coro griego para ayudar a entender y contextualizar al público. Las tres Trollas son personajes extradiegéticos y a la vez intradiegéticos. En algunas partes de la obra acompañan la acción dramática funcionando como coro narrador, (vemos claramente en esta referencia como Ernesto Caballero ha seguido fielmente las formas de representación escénica que describía Galdós). En otras partes sin embargo no se salen de la historia para narrarla sino que participan en ella activamente.
La bella metáfora de las Trollas nos remite necesariamente a la mitología griega. Es inevitable la relación entre estas y las parcas. Los tres personajes aparecen tejiendo y entonando cantos fúnebres y siniestros, a la vez que narran lo que está sucediendo en la historia. Sin duda las intenciones del director no sólo fueron completamente fieles a la pieza dramática de Galdós sino que también amplificaron el mensaje del mismo.
En cuanto al ritmo, las transiciones entre escena y escena y los procesos de los personajes hacen que lo que ocurra en el escenario tenga peso y por tanto se necesite de tiempo para procesar y entrar en el imaginario propuesto por el director madrileño. Estamos pues ante un ritmo lento, pausado y con una elipsis importante al final de la obra.
Las interpretaciones se desarrollan de manera realista y probablemente siguiendo las líneas naturalistas de Stannislavski durante toda la obra. No hay rastro de distanciamiento brechtiano sino más bien todo lo contrario, intentos constantes por medio de distintos dispositivos teatrales para hacer entrar al público en la acción dramática.
En cuanto a la escenografía, menos es más. El trabajo escenográfico desarrolla las líneas propuestas por Peter Brook y Grotowski entre otros, al utilizar el escenario de manera comedida y sencilla. Cuando sencillez no significa falto de complejidad. El escenario entero está forrado de una viejo estampado de colores apagados y líneas anticuadas, dicha decisión no hace sino aumentar y ayudar a entender el conflicto dramático propuesto. La utilización de las nuevas tecnologías está también presente en esta pieza utilizando video proyecciones en momentos clave de la obra para ayudar a crear una atmósfera determinada.
El maquillaje y vestuario mantienen una línea realista que ayudan al espectador a “meterse” en la historia. La iluminación es utilizada de forma naturalista en ocasiones y de forma expresionista en otros momentos. Por ejemplo al principio de la obra se utilizará una luz blanca con algunas banderas para simular una ventana en un tren. En este caso vemos como la luz se utiliza para imitar y recrear la realidad en la escena. En otros momentos la luz es utilizada de una forma más expresionista cuya función es enfatizar un estado de ánimo de un personaje.
El sonido acompaña la acción dramática enfatizando momentos de gran tensión. Por ejemplo al final de la representación, cuando Caballico va en busca de Pepe Rey con el trabuco para matarle, unas voces flamencas quejumbrosas y hondas acompañan lo que está sucediendo en escena hasta su fatal desenlace.
En líneas generales y a modo de conclusión Doña Perfecta es sin duda un trabajo realizado con honestidad y esfuerzo por transmitir una historia que hoy en día guarda completamente la vigencia y tan necesaria es de escuchar en nuestro tiempo. Doña Perfecta nos habla de una sociedad enferma de miedo y carente de autocrítica, por desgracia “enfermedades sociales” que hoy en día se están extendiendo por todos los rincones de nuestro país. Nos habla del miedo de abandonar lo antiguo y lo caduco, para dejar paso a lo nuevo y lo fresco, y de cómo ese miedo genera violencia, dolor y muerte. Una representación clara y contundente.
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