Charles, viejo, cuánto tiempo...

Viejo Charles, por una serie de extrañas circunstancias te has cruzado de nuevo en mi camino. Recuerdo cuando te conocí por primera vez, fue ya hace algunos  años,  en ese tiempo en el que descubríamos que la universidad no valía para gran cosa mientras se resquebrajaban los primeros anhelos, los primeros amigos, los primeros amores...


Entonces en la verbena de mi barrio un viejo amigo  me regaló tu "Peleando a la contra",  por aquel entonces ya estaba preguntándome que diablos iba a ser de mi vida en el futuro,


también entendí como una rubia loca y muy guapa te podía  joder la vida en un pestañeo y que diablos, llegaste en un momento muy oportuno. Cometí el grave  error de seguirte, en tus maneras y formas, pasé temporadas en los bares a horas intempestivas bebiendo cerveza y tal vez escribiendo algo de lo que me pasaba, y por supuesto no comprendía.


Leía con atención tus relatos y poemas. Y me sobrecogía, me asustaba y me daba fuerzas para vivir la vida tal y como se presentaba, sin tapujos chico, esto es lo que hay. Hoy no me queda mucho valor para coger aquellos relatos de nuevo.


Afortunadamente años después se me pasó esa manera estúpida e inmadura de imitarte.  Los años turbulentos y universitarios se quedaron atrás con poemas que escribí pero que ni siquiera conservo. No me daba cuenta que pagaste un precio muy alto en tu vida, siempre lo estabas pagando a todas horas a golpe de vino barato y cerveza fría.


Hoy, me reencuentro contigo, un viejo compañero me ha llamado esta semana y me ha dicho que quiere rodar un relato tuyo, referente a la muerte del viejo y que había pensado en mí para el papel. Guau, interpretarte a ti. A ti, viejo Charles. Inmediatamente me puse manos a la obra, revisé Barfly, Factotum y  me tragué el Born into this enterito y sin pestañear. Tratando de entender un poco más de tu vida, de tus sueños, de tus gestos.


De nuevo cogí tus relatos y me estremecí. Hacía tiempo que no te leía. Hoy te tengo que dar las gracias por enseñarnos cuán lejos están  realmente nuestras vidas de una vida perfecta o soñada.   Cuán imperfectos somos. Nuestros sueños son una niebla espesa y la realidad son los rayos de sol que poco a poco la agujerean.  Y pareces decirnos pobre de áquel que se crea que tiene una vida maravillosa y perfecta pues cuán ciego estará. Has venido otra vez a poner orden,  nos obligas a ser más humildes con nuestras exigencias y deseos ante la vida.  Viejo charles, se me encoge el alma cuando te veo llorar  recordando a  Jane en un poema mientras dices entre gruñidos que te estás volviendo blando. Tuviste coraje, para hablar de lo que hacía falta hablar, para gritar lo que nadie se atrevía a gritar, siempre con valentía, humor, y honestidad. y nunca cejaste en tu empeño de  escribir. Te mantuvo vivo hasta el último momento.  Al final ¿quién te lo iba a decir? Después de tantas penurias y vinos baratos acabarías por convertirte en un escritor consagrado. Fíjate, de una manera u otra, lo acabaste haciendo. No te rendiste jamás.  Gracias por enseñarme a perseguir los sueños con ahínco, determinación y tenacidad. Aún no me he rendido. Y no diré nada más, por que basta que escriba que nunca dejaré el Teatro para acabar dejándolo  pronto, así que me limitaré a decir que no se que ocurrirá con mi vida.  Espero que mi trabajo con tu relato sea de tu agrado, espero que sea un bonito homenaje, intentaré ser honesto, valiente, y tenaz, como tú lo eras.


Allá donde estés, gracias por darnos tu legado, tus enseñanzas y tu mirada de artista...


Gracias


El genio de la multitud

Hay suficiente traición y odio,
violencia.
Necedad en el ser humano
corriente
como para abastecer cualquier ejercito o cualquier
jornada.
Y los mejores asesinos son aquellos
que predican en su contra.
Y los que mejor odian son aquellos
que predican amor.
Y los que mejor luchan en la guerra
son -AL FINAL- aquellos que
predican
PAZ.
Aquellos que hablan de Dios.
Necesitan a Dios
Aquellos que predican paz
No tienen paz.
Aquellos que predican amor
No tienen amor.
Cuidado con los predicadores
cuidado con los que saben.
Cuidado con
Aquellos que
Están siempre
Leyendo
Libros.
Cuidado con aquellos que detestan
la pobreza o están orgullosos de ella.
Cuidado con aquellos de alabanza rápida
pues necesitan que se les alabe a cambio.
Cuidado con aquellos que censuran con rapidez:
tienen miedo de lo que
no conocen.
Cuidado con aquellos que buscan constantes
multitudes; no son nada
solos.
Cuidado con
El hombre corriente
Con la mujer corriente
Cuidado con su amor.
Su amor es corriente, busca
lo corriente.
Pero es un genio al odiar
es lo suficientemente genial
al odiar como para matarte, como para matar
a cualquiera.
Al no querer la soledad
al no entender la soledad
intentarán destruir
cualquier cosa
que difiera
de lo suyo.
Al no ser capaces
de crear arte
no entenderán
el arte.
Considerarán su fracaso
como creadores
sólo como un fracaso
del mundo.
Al no ser capaces de amar plenamente
creerán que tu amor es
incompleto
y entonces te
odiarán.
Y su odio será perfecto
como un diamante resplandeciente
como una navaja
como una montaña
como un tigre
como cicuta
Su mejor
ARTE.

Charles Bukowski

Comentarios

Entradas populares